ISTORIA
UNIVERSAL DE LA LUCHA"
La
lucha libre ha sido popular desde las primeras civilizaciones históricas y
existen documentos que así lo atestiguan. Los egipcios y babilonios
representaron en relieves a luchadores que usaban la mayoría de las presas que
se conocen en el deporte moderno. En la antigua Grecia, la lucha libre tuvo un
lugar prominente en obras legendarias y literarias; la competición de lucha
libre, brutal en muchos aspectos, era la prueba máxima de los Juegos
Olímpicos. Los romanos adaptaron la lucha griega, eliminando algunos de sus
aspectos más brutales y añadiendo otros nuevos. Japón tiene una tradición de
lucha libre que se remonta a más de 2.000 años. El primer combate del que
existe constancia documental en los anales de la lucha libre japonesa es del
año 23 a.C.
En la
edad media, siguió siendo popular y recibió el patrocinio de muchas casas
reales, como las de Inglaterra, Francia y Japón. En Inglaterra se
desarrollaron variantes parecidas en una serie de estilos regionales, como
Devon y Cornwall, Cumberland y Westmoreland, y Lancashire (una forma de estilo
libre). En América la introdujeron los primeros colonos, aunque encontraron
que la lucha libre era ya popular entre los pueblos indígenas americanos. El
estilo libre permanece en Estados Unidos y se practica con algunas
modificaciones. Durante el siglo XIX, la lucha libre amateur fue uno de los
deportes preferidos en las áreas rurales y la lucha profesional comenzó a
hacerse muy popular. En Europa, la lucha libre se extendió durante el siglo
XIX y se conoció en países más lejanos, como en el caso de Mongolia, que tiene
una larga tradición de lucha libre. India y Pakistán han dado muchos
luchadores notables. Otros países también han desarrollado estilos distintos:
en Suiza, Schwingen; en Islandia, glima; en Rusia, sambo;
en Turquía, yagli, y en España la lucha canaria y la lucha leonesa o
aluche. Igual que en boxeo, los luchadores están clasificados en divisiones
por pesos. Para los Juegos Olímpicos y campeonatos del mundo, los luchadores
de estilo libre y grecorromano están divididos en categorías que abarcan desde
los 48 kg para los pesos mosca super ligeros hasta los más de 100 kg para los
super pesados. En los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna celebrados
en 1896 se incluyó una división abierta a todos los pesos; la prueba la ganó
el alemán Carl Schuhmann, que sorprendentemente medía sólo 1,57 m de altura.
El estilo libre se introdujo por primera vez en los Juegos Olímpicos de 1904.
En 1904 se celebraron en Viena, Austria, unos campeonatos del mundo oficiosos
de lucha grecorromana, pero el primer campeonato del Mundo oficial se celebró
en Helsinki en 1921; hubo otro campeonato en 1922, pero ninguno más hasta
1950. Desde entonces, se convocan de forma regular (ahora anualmente), en años
no olímpicos. El primer campeonato de estilo libre se celebró en 1951 en
Helsinki, Finlandia. Una gran mayoría de campeones de lucha proceden de
Bulgaria, Finlandia, Hungría, Irán, Japón, la antigua Unión Soviética, Suecia,
Turquía y Estados Unidos. Los luchadores japoneses tienen más éxito en las
categorías menos pesadas y sus habilidades deben mucho a las artes marciales,
especialmente al yudo y al sumo.